Sevilla Activa propone flexibilizar requisitos técnicos, aclarar la colaboración público-privada y revisar el concepto de vivienda asequible para facilitar promociones residenciales más accesibles en entornos urbanos y rurales.
La empresa pública Sevilla Activa, dependiente de la Diputación de Sevilla, ha reclamado una revisión de las reglas que afectan a la vivienda asequible. El objetivo es facilitar nuevas promociones y reducir barreras administrativas. La entidad considera que la acumulación de exigencias técnicas, urbanísticas y constructivas está dificultando el desarrollo de proyectos orientados al acceso residencial de familias y jóvenes.
Según su planteamiento, resulta necesario introducir mayor flexibilidad en aspectos no esenciales de terminación o equipamiento. Especialmente cuando se trata de iniciativas vinculadas a vivienda protegida o fórmulas de alquiler asequible. A su juicio, la normativa vigente no diferencia con suficiente claridad entre:
– la vivienda libre,
– vivienda protegida
– vivienda asequible
Tampoco entre promociones ubicadas en áreas urbanas consolidadas y aquellas situadas en entornos rurales o de baja densidad.
Sevilla necesita una normativa más clara
Sevilla Activa sostiene que una de las prioridades debe ser aclarar el marco legal de la colaboración público-privada. La empresa pública advierte de que el sistema jurídico estatal mezcla conceptos distintos. Ya que no separa de forma nítida la figura del contratista de la administración de la del socio. Tampoco del colaborador que participa en proyectos inmobiliarios asumiendo inversión y riesgo compartido.
En este contexto, la entidad defiende una cooperación más estrecha entre administraciones y agentes privados. Así se agilicen promociones residenciales con vocación social. Este enfoque encaja con modelos de GENIVS INSULAE y otras estrategias ligadas a la inversión social, orientadas a ampliar la oferta habitacional y reforzar la función pública de la vivienda.
Vivienda asequible en municipios rurales y de baja densidad
La empresa pública también plantea explorar alternativas adaptadas al medio rural y a municipios con menor densidad de población. Ubicaciones donde los costes iniciales pueden frenar la puesta en marcha de nuevas promociones. Entre las opciones propuestas figura la vivienda progresiva o la autoconstrucción asistida.
Este modelo parte de una intervención inicial de las administraciones o de los promotores para desarrollar la infraestructura básica y la estructura esencial de la vivienda. Después, los compradores completan las terminaciones interiores y las mejoras de manera gradual, en función de su capacidad económica. Con ello, se pretende reducir el coste de acceso y acompasar la inversión al ritmo real de cada hogar.
La vivienda protegida debe centrarse en el acceso básico
Otro de los puntos sobre los que Sevilla Activa pide reflexión es el propio concepto de vivienda asequible. La entidad defiende que las políticas públicas deben priorizar el acceso a una vivienda digna y segura, separando este objetivo de elementos complementarios que pueden elevar el precio final.
En esa línea, considera que garajes, trasteros u otras dotaciones adicionales podrían tratarse como elementos opcionales. Esta visión permitiría abaratar el acceso a la vivienda joven y favorecer promociones más ajustadas a las necesidades reales de la población, especialmente en un contexto marcado por la dificultad de acceso al mercado residencial.
El debate sobre la simplificación regulatoria se produce además en un momento en el que distintas administraciones europeas están reforzando programas de apoyo residencial y mecanismos de financiación vinculados al fondo europeo y a políticas de cohesión social.

Casco antiguo de la ciudad de Sevilla. Fuente: Wikimedia Commons.
Fuente: Europa Press























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